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02/12/2019

El Colegio pide a los pediatras que no se apropien de la exclusividad de la atención pediátrica

Tras las declaraciones del consejero de Sanidad de Castilla-La Mancha, Jesús Fernández, considerando que "no se puede tener a pediatras viendo a niños sanos" diversas sociedades de médicos consideran estas declaraciones "un ataque” al colectivo de pediatras y han manifestado su absoluto rechazo a las palabras del consejero a través de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPAP) y la Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y de Atención Primaria (Sepeap).

Según el colectivo de pediatras, son ellos “la puerta de entrada al sistema de salud de la población infantil y responsable de su atención integral: prevención de la enfermedad, promoción de hábitos saludables, detección precoz y tratamiento de las enfermedades infantiles y la orientación de los aspectos psicosociales de la crianza”.

Ante estas afirmaciones, desde el Colegio de Enfermería de Alicante se pide a los pediatras que tengan una visión global de lo que es el equipo sanitario en el que se encuentran tanto ellos como las enfermeras, por lo que no deben apropiarse de la  exclusividad de la atención pediátrica. En este sentido, recordamos que el primer nivel de acceso de la población infanto-juvenil en nuestro sistema sanitario público deben ser los equipos de Pediatría de Atención Primaria, integrados por pediatras y enfermeras pediátricas.  Además, en muchas ocasiones es la enfermera la que realiza ese primer contacto y toma la decisión de derivarlo al pediatra o de asumir al paciente, porque es la enfermera especialista en Pediatría la que tiene las competencias necesarias para realizar este despistaje y solucionar problemas de salud de forma autónoma si ella considera que la solución al proceso entra dentro de su ámbito de competencias.

Señalamos que tal como recoge el Programa formativo de la especialidad: “La enfermera especialista en Enfermería Pediátrica, es el profesional capacitado para proporcionar cuidados de enfermería especializados de forma autónoma, durante la infancia y adolescencia, en todos los niveles de atención, incluyendo la promoción de la salud, la prevención de la enfermedad y la asistencia al recién nacido, niño o adolescente sano o enfermo y su rehabilitación, dentro de un equipo multiprofesional” (Orden SAS/1730/2010, BOE/157, de 29 de junio de 2010).

Además las declaraciones de los pediatras afirman que “el Programa de Salud Infantil incluye exploraciones realizadas por el médico especializado en Pediatría como el cribado de enfermedades frecuentes como la displasia evolutiva de cadera, opacidades corneales, malformaciones cardíacas, criptorquidia, alteraciones ortopédicas, craneofaciales y del desarrollo psicomotor, déficit de atención y trastornos de espectro autista“.

Al realizar estas afirmaciones excluyen que este cribado de enfermedades también es realizado por la Enfermera Pediátrica y que es actora complementaria de este programa. La enfermera realiza las técnicas y exploraciones correspondientes durante todas las etapas de desarrollo del niño, desde que nace hasta que llega a su pubertad, y con todas estas actuaciones se logra la detección temprana de enfermedades que de no hacerse así pueden acarrear graves consecuencias para la salud del niño.

En Atención Primaria son necesarios equipos de pediatras y enfermeras pediátricas trabajando conjuntamente para coordinar actuaciones y rentabilizar recursos. La enfermera pediátrica además de participar en las tareas de educación para la salud, está plenamente capacitada para asumir el seguimiento y los controles correspondientes en  multitud de procesos y problemas crónicos de la salud infantil y/o adolescente o de alta prevalencia.

Como enfermeros nos sumamos a las declaraciones de los pediatras que solicitan acometer un "plan serio de ajuste" en la reposición de las jubilaciones de pediatras y en la oferta del número de plazas de MIR de Pediatría. Desde el colectivo de enfermeras pensamos que este “plan de ajuste” no debe olvidar que también es necesario aumentar número de plazas EIR de Enfermería Pediátrica y es imprescindible la creación y consolidación de la categoría profesional de enfermera especialista en Enfermería Pediátrica, la catalogación de los puestos de trabajo, la disposición de bolsas de trabajo y ofertas públicas de empleo específicas.

Es la vigilancia de los niños y los adolescentes sanos a través del los Programas de Salud del Niño Sano lo que nos permite la detección de patologías menos comunes y el principal eje vertebrador de los Programas de Salud Infantil de todas las comunidades autónomas. Esta vigilancia de salud exige una coordinación exquisita entre el médico pediatra y la enfermera pediátrica, en todos los niveles asistenciales tanto Atención Primaria como en especializada.

El seguimiento del niño sano por parte de  las enfermeras y los pediatras a través de los Programas de Salud Infantil, la aplicación de los calendarios vacunales y las recomendaciones de Educación para la Salud brindadas por los pediatras y enfermeras pediátricas en estas consultas son las actividades que nos llevarán a tener una población más sana y educada en hábitos saludables en un futuro.